La primera imagen que percibas de la vivienda, al igual que pasa con las personas es determinante a la hora de tomar decisiones.

Si lo que ves por primera vez al entrar en la vivienda causa una mala impresión ya no hay vuelta atrás, si lo que ves al entrar en la vivienda nos transmite descuido, si percibimos mal olor, si vemos muebles viejos y anticuados, esa será la imagen que nos llevemos de la casa, por eso es tan importante cuidar hasta el más mínimo detalle.

Decía Oscar Wilde que “Nunca hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión”

En este caso lo que me encontré al abrir la puerta de esta vivienda fue un hall con un mueble antiguo, una columna de escayola pintada en un tono rojizo que coordinaba con la alfombra del suelo muy desgastada, y que me dio la sensación de dejadez, oscuridad, incluso por qué no decirlo sentí una punzada de tristeza al percibir un cierto abandono en el lugar.

No obstante, no podía dejar pasar por alto las enormes posibilidades que ofrecía esta estancia a la hora de ponerla a punto para ofrecer esa primera impresión positiva.

Un espacio amplio, con mucha luz natural al disponer de ventanas en todas las habitaciones y además una puerta balconera en el mismo pasillo.

La pintura se encontraba en perfecto estado y no presentaba ningún daño importante, así que enseguida observé que tenía un millón de posibilidades de causar una primera buena impresión a todo aquel que la visitara, de esta forma me puse manos a la obra… tan solo necesitaba unos pequeños cambios, y con una intervención sencilla de Home Staging estaría listo para mostrar su mejor cara.

Lo primero que hice fue retirar la alfombra y la columna de escayola, así como los objetos decorativos que adornaban el mueble de forja del pasillo que decidí conservar ya que se encontraba en perfecto estado, tan solo sustituí estos objetos por otros de estilo más actual.

Esta estancia lo que necesitaba con mucha urgencia era algo que ofreciera una buena impresión y que causara sensaciones positivas a todo aquel que cruzara la puerta, así que opté por colocar justo enfrente de la entrada un cuadro vistoso en tela que coordina con el color de las paredes que conservamos ya que estaban en muy buen estado, y además teniendo en cuenta que disponíamos de un presupuesto muy ajustado, lo que hice fue priorizar y utilizarlo en otras estancias de la casa con más necesidades.

A su lado y a los pies del mueble de forja coloqué un cesto blanco con unas ramas grandes verdes para darle al hall ese toque de naturaleza y frescura que rodean esta casa de campo.

El banco tapizado en blanco lo conservamos, tan sólo lo actualizamos pintando sus patas en color blanco y sobre él colocamos una mantita en este mismo tono para dar sensación de calidez y hogar.

A este recibidor tan amplio todavía le faltaba algo así que decidí poner un punto más de luz que aportara más sensación de hogar por las noches colocando una lámpara de pie.

Y así de esta forma conseguimos darle un aire nuevo, fresco y cálido al mismo tiempo, creando un espacio para percibir buenas sensaciones y recibir una primera buena impresión.

Fotos del proyecto:​

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